abril 15, 2011
Rocamadour, bebé.
El tiempo es un bicho que anda y anda. E increíble es como no se puede detener el paso del tiempo. No importa a que velocidad vaya. Si son esos momentos infinitos, lentísimos; en los que uno quisiera correr o bajarse a empujar el botecito de la vida para que vaya más rapido. O si es uno de esos que deberían congelarse para siempre, cuando cada segundo sabe fugazmente a miel o a frutillas maduras. Indefectiblemente las cosas pasarán: las bellas, las raras, las confusas, las plácidas, las sofocantes, las irrtantes, las liberadoras. Tantas cosas pueden pasar en un año! Y a su vez es tan poco, no? A mi dejaron de importarme los años el día que me di cuenta que podía llegar a vivir 70 u 80 de esos, desde entonces no me preocupa mucho tomar decisiones erroneas. El caso es que hace más o menos un año empecé a salir con éste personaje increíble. Y quiero que éste otoño y el que le sigue, y el que le sigue y el que le sigue al que le sigue al que le sigue, estén acompañados por sus bigotes simpáticos, su boinita eventual, su remera de velez, sus manos entibiando las mías. Brindo con whisky para apalear este otoño que recién empieza; para abrazar este amor que recién empieza. A vuestra salud, lectores!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Abro el humilde Vat, lo huelo como si supiera de que se trata. Disfruto el armoma y me lo acerco a la boca. Una ligera sacudida y empieza a fluir lo más famoso que posee la industria de Escocia.
Iba a ser un sorbo, pero se trata del primer año.. mejor que sea un trago, ahí fue, un buen trago.
Gracias por sacarme las palabras, por ganarme en cada desafío. Gracias por ver una vida mejor en cada sonrisa, en cada beso, en cada cosa que es tan tuya y me gusta tanto que a la vez, sean mías.
Quiero ser original, y vuelvo a perder.
Un trago más, y a pensar que escribiré mañana. Espero poder sorprenderte, espero sorprenderme y escribirte algo decente, a tu altura.
Besos amor.
Publicar un comentario