febrero 26, 2011

no escribo estas cosas porque no quiero llenar mi blog de gris y tristeza y depresión. Pero aveces siento que soy una bañadera a la que le sacaron el tapón. Estoy llenísima de nada. Mi vida gira en torno a dos o tres cosas; que le dan consistencia; pero que si me faltan no soy nada. En el mapa de mi vida estoy tan relegada a un segundo plano que mi existir en sí mismo carece de sentido. La música que antes me subía el ánimo ya no lo hace mas. Las palabras que antes valían más que el agua para mí hoy están puestas en tela de juicio. Mi casa ya no es más panacea. Siento que hay cosas dentro mío que están rotas y no las voy a poder arreglar nunca. Llorar no me cuesta nada. Y me siento sola si no estoy acompañada...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si te sirve de consuelo (y lo dudo mucho, pero la labia me gana) a mí me parece que a todos nos pasa. Al menos a mí también me pasa.
¿Será cuestión de dar el salto y dar vuelta el mapa?
O de seguir así hasta que.

LOL dijo...

I think it might be part of growing up (And suddenly I burst in!).