agosto 21, 2010

Persecusión*

Tengo muchas cosas. Tengo buenos amigos, una familia numerosa, un talle de calzado número 36, la capacidad de perder el punto cuando escribo, la paciencia del que sabe que todo llega, siempre que uno esté dispuesto a ir a buscarlo.
Pero siempre siento que me falta algo. Espero que no sea necesario aclarar que no es nada material, sino esa búsqueda constante del curioso, del introspectivo. Aquí es donde iría una metáfora si fuera buena inventándolas.
Llevo mucho tiempo pensando en qué es eso que necesito (bah, "mucho", creo que ni todos mis años son mucho tiempo) y otras tantas veces creí (erroneamente. Erroneamente?) haberlo encontrado. O por ahí es que con cada nuevo viaje se empieza una nueva busqueda. O por ahí no alcanza toda una vida para terminar de hallar. O será la misma negación al final del juego la que me lleva a comezar otra partida. Necesitar sentirme viva, sentir que tengo un propósito. Es eso, cosas que me recuerdan que estoy viva, que soy capaz de sentir. Como la lluvia en la cara, como el olor de la tierra humeda, como tocar la piel de Iván. No será el mejor método, me tomara tiempo y esfuerzo, y cada tanto la pasaré un poco mal. Pero me hace feliz. Sea como sea, me hace muy feliz.


*O también se podría llamar "de como robo con los puntos y las ennumeraciones."
Próximo post: cosas vanales y más entretenidas. Promesa de boyscout.

2 comentarios:

Iván Cerda dijo...

Recojo el guante... Siento que soy una respuesta pequeña, para una mujer que es tan brillante. Tenemos mucho en común, la forma de entender la paz, el método en que buscamos la guerra, la admiración del otro y el desconocimiento de nosotros...

Potencialmente somos mejores juntos que separados. Sabemos que valen más tus risas que mis rabietas. Admito, sin sonrojarme, que mi vida toma color, impulso, valor, desde el momento en que comencé a pertenecerte.

Quiero ayudarte en la búsqueda. Quiero que encuentres todas tus respuestas, e incluso que inventes preguntas indescifrables. Quiero acompañarte donde estés, donde quieras ir y donde te lleve la vida. Quiero estar para que podamos oler la tierra próxima a mojarse, quiero que caminemos entre los charcos de una lluvia que no deja de caer. Quiero serte útil en esa búsqueda, aún si serte útil implique tener que dejar de estar a tu lado. Mi vida por tus virtudes, por tus verdades.

Cualquier cosa que escriba, es poco. Cualquier cosa que escriba… será miserable respecto a lo agradecido que soy por ser tu compañía. Agradecido a que me dejes amarte y a que seas paciente con mi insensata forma de vivir. Agradecido de pertenecerte, y que esa pertenencia es uno de los actos más libres que pueda llegar a hacer con mi vida...

Aunque me quede en la calle, siempre voy a tener todo para darte.
Contigo, Pan y Cebolla.
Iván.

LOL dijo...

Serious people is serious ;D

BTW, a la final parece que de tanto buscar, le tomaste el gustito.