agosto 21, 2010

Persecusión*

Tengo muchas cosas. Tengo buenos amigos, una familia numerosa, un talle de calzado número 36, la capacidad de perder el punto cuando escribo, la paciencia del que sabe que todo llega, siempre que uno esté dispuesto a ir a buscarlo.
Pero siempre siento que me falta algo. Espero que no sea necesario aclarar que no es nada material, sino esa búsqueda constante del curioso, del introspectivo. Aquí es donde iría una metáfora si fuera buena inventándolas.
Llevo mucho tiempo pensando en qué es eso que necesito (bah, "mucho", creo que ni todos mis años son mucho tiempo) y otras tantas veces creí (erroneamente. Erroneamente?) haberlo encontrado. O por ahí es que con cada nuevo viaje se empieza una nueva busqueda. O por ahí no alcanza toda una vida para terminar de hallar. O será la misma negación al final del juego la que me lleva a comezar otra partida. Necesitar sentirme viva, sentir que tengo un propósito. Es eso, cosas que me recuerdan que estoy viva, que soy capaz de sentir. Como la lluvia en la cara, como el olor de la tierra humeda, como tocar la piel de Iván. No será el mejor método, me tomara tiempo y esfuerzo, y cada tanto la pasaré un poco mal. Pero me hace feliz. Sea como sea, me hace muy feliz.


*O también se podría llamar "de como robo con los puntos y las ennumeraciones."
Próximo post: cosas vanales y más entretenidas. Promesa de boyscout.