julio 09, 2009

Un piso, una tapa y cuatro paredes.

Una caja violeta. O roja. O amarilla. O azul. O blanca. O verde. Lo que usted quiera (o lo que a mí se me cante).
Pero no solo una caja. Bueno, mejor dicho: "pero una caja no es solo una caja". La caja es recipiente, la caja es continente infinito, límite para la nada o el todo. La caja es el misterio, la sorpresa, es el orden y el desorden, La etiqueta, el escondite.
Algunas cajas guardan recuerdos físicos: papeles de bonobon, servilletas de papel, ese tipo de minucias (minucias gigantes, si las medimos con una regla un tanto cursi). Otras cajas guardan papeles de oficina, los muebles de la mudanza, la ropa de invierno, facturas viejas y demases cosas que le recuerdan a su poseedor que es un adulto. Las hay con jugetes, con latas de sopa, con cosas vacías y llenas, que hacen ruido y que no. De madera, de cartón, de plástico, de metal y me cansé de ennumerar.
Decimos entonces que las cajas guardan infinidades de cosas, cosas que incluso no se podrían guardar en una caja sino fuera por las vueltas que tiene la semiología.
Anyway, todo esto fue nomás para presentar mi nuevo mail ante aquellos que lean mi blog (pocos/nadie) :
purplebox-@hotmail.com

Adieu!

julio 06, 2009

J.F

Ángel de pie, corazón luminoso, vida,
cuando pueda volver
de la sombra tendré
algo menos de tierra y un poco de tu levedad.

Arribaré una mañana de espanto y brisa,
y con suerte, quizás,
me reconocerás
por el canto sombrío del ave que ha cegado el mar.

Allí donde duele río; allí donde duele canto;
Allí donde bifurca la línea quiromante
Salto a la otra orilla para no caer.

Allí donde duele espero; allí donde duele sueño;
que los pequeños mundos, con sus pequeñas sangres
traen los otros cuentos que me van a hacer feliz...

Ay, corazón tan ajeno a la maravilla,
la tristeza total
que te impide mirar
sobre el barro del mundo te agota encadenado y gris.

Dulce es en cambio su amor como el pan del día,
y el color de su voz,
mensajero veloz
que convoca delicias de un árbol parecido a mí.

Allí donde duele río...